MICROFONOS

Un micrófono es un transductor acústico-eléctrico que convierte la energía acústica (presión por caudal, p x U) en energía eléctrica (tensión por corriente, e x ji. A su vez este transductor puede considerarse dividido en dos: un transductor acústico-mecánico y otro mecánico-eléctrico.


El transductor acústico-mecánico está formado por una membrana, o diafragma, que al recibir una onda de presión p, se desplaza con una velocidad, u, comunicando uina fuerza f a algún elemento móvil, por ejemplo una bobina. Dentro de este transductor se encuentran los circuitos acústicos (tales como tomas posteriores de presión, cavidades, etc., que permiten dar diferentes directividades a los micrófonos.

El transductor mecano-eléctrico consiste, generalmente, en un dispositivo electromagnético o electrostático que, según una ley física (movimiento de una bobina en un campo magnético, y carga o descarga de un condensador, respectivamente), convierte el desplazamiento del diafragma en una señal eléctrica. Esta es la base física de cualquier micrófono, además, para utilizarlos correctamente es conveniente conocer los diferentes tipos de micrófonos, o por lo menos los más empleados, junto a las especificaciones que los caracterizan.

TIPOS DE MICRÓFONOS

El dividir un micrófono en dos transductores permite clasificar los micrófonos según el tipo de transductor empleado, para cada una de las conversiones de energía. Así se estudian, a continuación, los tipos de micrófonos, según:

a) El transductor acústico-mecánico, que da lugar a las diferentes directividades 'de los micrófonos.

b) El transductor mecánico-eléctrico, que indica la eficiencia y bondad del micrófono en la conversión de la onda acústica a señal eléctrica.

Tipos de micrófonos según el transductor mecano-eléctrico

Los tipos de micrófonos más usados son los llamados dinámicos, ya sean de bobina o de cinta, y los electrostáticos, que pueden ser de condensador o de electret. Cada tipo de transductor se basa en un fenómeno eléctrico diferente como se ve a continuación.


 Micrófonos dinámicos de bobina

En estos micrófonos una pequeña bobina recoge el movimiento del diafragma, y al moverse ella misma, dentro de un campo magnético B, se origina una corriente1, proporcional a la fuerza mecánica. Al pasar esta corriente por una resistencia externa se obtiene una tensión proporcional a la presión (figura 5.2). La ley eléctrica seguida es:

F = B.I.L

donde F es la fuerza mecánica, B es la densidad del campo magnético, y L la longi- tud de la bobina. Por la naturaleza del diafragma, su masa y suspensión presentan una resonancia en los márgenes de audio. Esta resonancia origina que la respuesta a la presión, en función de la frecuencia, no sea lineal sino picuda. Mediante circuitos acústicos los fabricantes aplanan este pico, sin embargo la respuesta en frecuencia suele ser bastante irregular (figura 5.3).

Estas irregularidades pueden ser útiles para dar "color" a una voz, pero en general son una fuente de distorsión.

La masa de los elementos móviles, diafragma y bobina, es bastante elevada, comparada con la de otros tipos de micrófonos. Ello origina que cuando reciban una onda de presión que varíe rápidamente en el tiempo (alta frecuencia o un ataque), su movimiento se retrase hasta vencer la inercia. Por esto, Ib respuesta a los ataques de los micrófonos de bobina será lenta, y además responderán con dificultad a las frecuencias superiores de audio. Por la misma razón serán bastante sensibles a la vibración y el golpeteo. Otro inconveniente de este tipo de micrófono es que la bobina se comporta como una antena, captando perturbaciones eléctricas, como la red y señales de radiofrecuencia. Este inconveniente se compensa situando en serie con la bobina móvil de audio, otra bobina fija (anti-hu mi con su arrollamiento en sentido inverso al de la primera. Así la acción del campo parásito, común a ambas bobinas, será producir corrientes parásitas opuestas en cada bobina, que por tanto se anularán.

A pesar de estos problemas los micrófonos de bobina son los más usados, por las razones siguientes:

 Micrófonos electrostáticos de condensador

Este micrófono consiste en un condensador, formado por una placa fija y otra placa móvil, que es también el diafragma (figura 5.5).

Para su funcionamiento el micrófono debe recibir una polarización, o alimentación continua, que mantenga cargado el condensador con una cierta energía electrostática. Entonces, cuando el diafragma reciba una onda de presión se deformará, variando el volumen de aire en el que se almacena la citada energía. Esta variación de volumen, o de capacidad, obliga a que la energía eléctrica almacenada también varíe, produciéndose una corriente que se cierra sobre la resistencia externa de carga. La caída de tensión producida sobre esa carga externa es proporcional a la presión incidente. La base del funcionamiento de este micrófono es la variación de la energía eléctrica almacenada entre las placas, luego cuanto mayor sea esta energía, o lo que es igual, la tensión continua de polarización que la produce, mayor será la salida de tensión (sensibilidad) del micrófono. La Norma DIN establece que las polarizaciones típicas serán de 48, 24 ó 12 voltios de corriente continua. Aunque hoy día, bastantes micrófonos pueden trabajar con polarizaciones de 8 a 52 voltios, gracias a la utilización de convertidores DC a DC.

Puesto que el micrófono consiste en un condensador de muy baja capacidad, presenta una impedancia de salida elevada, especialmente en baja frecuencia. Esto da lugar a fuertes pérdidas de tensión en la transmisión a través del cable de conexión a la mesa, en cuanto este cable supere longitudes de aproximadamente un metro. Para evitar estas pérdidas se inserta, inmediatamente detrás de la cápsula del condensador, un pre amplificador-adaptador de impedancias, que presenta al micrófono una muy alta impedancia ya la línea de transmisión una baja impedancia, del orden de 200 ohmios. Este previo presenta una alta impedancia al micrófono, gracias a utilizar como elemento activo un transistor de efecto de campo (FET) o un tubo de vacío; en ambos casos será necesario alimentar a dicho elemento activo con una tensión continua, que se suele extraer de la polarización del micrófono. De aquí la necesidad de mantener el signo de la polarización que indique el fabricante. Como inconvenientes de este tipo de micrófonos se pueden citar:

Las ventajas de su uso son:

Este tipo de micrófonos tiene el mismo fundamento que los de condensador, diferenciándose de ellos en que la cápsula no necesita polarización. Así la cámara de aire del condensador ha sido sustituida, en parte, por un polímero llamado electret. Dicho polímero ha sido prepolarizado durante su fabricación, es decir, se ha inducido en él una carga eléctrica permanente, que será la que suministre la energía electrostática necesaria para mantener el condensador cargado. Con el empleo de este polímero se ahorra la polarización de la cápsula, pero todavía sigue siendo necesario el preamplificador-adaptador de impedancias, que requiere una alimentación de corriente continua. Sin embargo, esta alimentación (1,5 a 12 voltios) puede darla una simple pila, encerrada en la carcasa del micrófono.

Sus características son similares a las de los micrófonos de condensador, excepto en los puntos siguientes:

Micrófonos dinámicos de cinta

Este tipo de micrófonos se basa en el mismo principio que los micrófonos de bobina, excepto que ahora el conductor que se mueve en el campo magnético del imán es una cinta metálica de muy poco espesor. La propia cinta es el diafragma, que al estar expuesto a la presión por ambas caras, da una directividad en forma de 8 (bidireccional). La cinta presenta una resistencia eléctrica de menos de 1 ohmio, por ello, suelen incluir un transformador-elevador en su salida que aumenta dicha resistencia hasta los 200 ohmios típicos.

 

La cinta que constituye el diafragma está corrugada con el fin de presentar muy poca rigidez a las ondas de presión; su masa es relativamente alta, lo que hace al micrófono sensible a la vibración y al movimiento, pudiendo oscilar a su frecuencia de resonancia (sobre los 40 Hz) sólo con desplazar al micrófono rápidamente (jirafa).

Físicamente son grandes, robustos y pesados.

Tipos de micrófonos según el transductor acústico-mecánico

Al variar la forma en que la onda de presión llega al diafragma, se pueden obtener micrófonos con diferentes características direccionales:

  1. - Micrófono de presión: omnidireccional.
  2. - Micrófono de gradiente: bidireccional o en 8.
  3. - Micrófono combinado de presión y gradiente: unidireccional o cardioide.
  4. - Micrófono con paraboloide concentrador del haz.
  5. - Micrófono de interferencia o de cañón.

 Micrófono de presión

En este micrófono el diafragma está expuesto por una de sus caras a la presión incidente, y por la otra a una cavidad cerrada en la que gracias a un tubo ecualizador, existe la presión ambiente Po (Por tanto, este micrófono siempre que el diafragma sea pequeño, responde al valor de la presión incidente, independientemente de la dirección de donde provenga la onda de presión. Si el diafragma tiene un tamaño grande será algo directivo en alta frecuencia, por dos razones:

Micrófono de gradiente

El transductor acústico-mecánico de este tipo de micrófonos consiste en un diafragma expuesto por su cara anterior a la onda de presión incidente, y por su cara posterior a la misma onda, pero después de haberle obligado a recorrer un camino acústico Al, (figura 5.lO).


Por recorrer este camino, la onda que llega a la cara posterior tiene una presión y fase diferente de la onda incidente, de forma que sobre el diafragma existe una diferencia o gradiente de presión, que lo hace moverse. Este gradiente depende del ángulo 6, que forma el eje del micrófono con la dirección de llegada del frente de ondas .

 Micrófonos combinados de presión y gradiente: Unidireccionales o cardioides

Estos micrófonos son los que más se usan, por sus características unidireccio- nales.Igual que en los anteriores el diafragma se mueve por el gradiente de presión que aparece entre sus caras. Así, la cara anterior recibe la onda directamente,

mientras la cara posterior recibe la onda con un desfase controlado, debido a que el camino recorrido por esta onda es diferente según su dirección de incidencia. Por ejemplo, en la figura 5.16, se tiene el esquema de un circuito acústico de desfase. En la figura 5.16.a, la onda de _presión incide frontalmente y el desfase entre las ondas, en las caras anterior y -posterior, es de medio período, luego el movimiento del diafragma se ve reforzado. En la figura 5.16.b, la onda incide por la parte posterior del micrófono, siendo el camino a las caras del diafragma idéntico, luego ambas caras sufrirán la misma presión, y el diafragma no se moverá. La salida para incidencia a 180º es nula.

Estos micrófonos, que dan respuesta máxima para la captación anterior, y respuesta mínima para la captación posterior, reciben el nombre de cardioides. Si la onda de presión que incide posteriormente es de baja frecuencia, la longitud del camino acústico a la cara posterior del diafragma es pequeña, comparada con la longitud de onda de la presión incidente. Entonces el desfase producido es insuficiente para que se produzca la cancelación de las ondas de las caras anterior y posterior del diafragma.

 

 

Micrófonos con paraboloide concentrador de haz

Si en el foco de un paraboloide se sitúa un micrófono unidireccional, resulta que para los rayos de un frente plano, que incida según el eje del paraboloide, el camino desde el frente hasta el micrófono es el mismo para cualquier rayo de ese frente. Si el frente plano no incide según el eje, los caminos hasta el foco serán diferentes, y en lugar de refuerzo se obtendrá interferencia destructiva de la onda. De esta forma se consigue reducir el ángulo de captación a un haz muy estrecho, según el eje de la parábola, por lo menos en alta frecuencia. En baja frecuencia la longitud de onda del sonido es grande, comparada con las dimensiones de la parábola, y por tanto, el desfase de los frentes laterales en el foco no es lo suficientemente grande para que se produzca la interferencia destructiva. El sistema tenderá a hacerse omnidireccional.

 Micrófono con tubo de interferencia: Micrófono de cañón

Este tipo de micrófono también consigue su alta directividad por el método de interferencia destructiva de las fuentes de onda laterales. En este caso la diferencia de caminos, que da el desfase, se produce en un largo tubo de interferencia situado frente al diafragma de una cápsula cardioide (figura 5.19). Las ranuras del tubo obligan a que lleguen al micrófono rayos muy desfasados, cuando la incidencia es lateral, y rayos en fase cuando el frente de onda incide según el eje.


Estos micrófonos de cañón y de paraboloide son útiles en exteriores, o donde no exista un campo reverberante muy intenso, debido a que no rechazan el campo reverberante todo lo que cabía esperar de su agudo diagrama de directividad. En efecto, la dirección de las reflexiones que forman el campo reverberante es aleatoria, no pudiendo considerarlas como frentes planos coherentes. Por ello el fenómeno de interferencia en el foco o en tubo, es más débil de lo esperado.

Sensibilidad

Indica la eficiencia con que un micrófono transforma la presión sonora en tensión eléctrica.

Sensibilidad = S = Tensión de salida en circuito abierto / Presión referente incidente =Vc.a/p

La presión de referencia puede ser un Pascal o un microbar, con lo que la sensibilidad vendrá dada en milivoltios por Pascal, o en milivoltios por microbar, respectivamente.

Puesto que 1 Pascal = lo p bar, se tendrá:

Sensibilidad (mV/Pa) = 1O.Sensibilidad (mV/,u b)

Dentro de la gran variedad de modelos existentes en el mercado, los micrófonos de condensador ( zS 20 mV/Pa) son más sensibles que los de bobina ( Sz 2 mV/Pa), y éstos más que los de cinta (menos de 1 mV/Pa).

La sensibilidad también suele darse en decibelios con referencia a 1 voltio cuando la presión incidente es un Pascal:

S - 20 'Og l(l/tl dB (re i v/Pai

puesto que la tensión de salida del micrófono será siempre inferior a 1 voltio, esta medida siempre vendrá dada en dB negativos:

- 20 dB + loo m V/pa; - 40 dB + lo mV/Pa; - 60 dB + 1 m V/Pa; etc.

 

Curva de respuesta en frecuencia

Los fabricantes suelen dar para cada tipo de micrófono, la curva de variación de la sensibilidad en función de la frecuencia.

En general, si se busca fidelidad, interesa que la curva de respuesta sea plana y se extienda lo más posible en alta y baja frecuencia. Este comportamiento sólo es seguido por los buenos micrófonos de condensador; lo cual no es óbice para que las irregularidades de la curva de respuesta, típicas en micrófonos de bobina y cinta, puedan dar a la salida eléctrica un carácter o "calidad tonal", que sea agradable y deseable.

En micrófonos directivos se suele dar la curva de respuesta a diferentes distancias de la fuente, con el fin de apreciar el refuerzo producido por el efecto proximidad.

En algunos tipos de micrófono la respuesta en frecuencia se altera a propósito,

con el fin de corregir algún problema de uso. Por ejemplo, en los micrófonos de solapa (Lavalier), aparece un reforzamiento apreciable de la respuesta por encima de los 4 kHz, con ello se trata de compensar la pérdida de agudos que se produce al no estar el micrófono en el eje de la boca, y ser esta más directiva en agudos (figura 5.211- Estos micrófonos suelen ser omnidireccionales, para evitar el efecto proximidad, que reforzaría el ruido de rozamiento con la ropa.

Nivel equivalente de ruido

Por su naturaleza eléctrica el propio micrófono genera un ruido eléctrico, que se especifica como el nivel de presión equivalente que produciría una salida de tensión igual a la amplitud del ruido generado.

Al ser ruido equivalente a presión, la especificación se da en dB de presión sonora (dB SPL), estando por debajo de los 20 dB en micrófonos de calidad, es decir, en valores despreciables.

Distorsión

Recibe el nombre de distorsión el conjunto de señales que aparecen en la salida de un sistema y que no estaban en la entrada. Estas señales que van a "ensuciar" la señal útil de salida, están originadas porque el sistema no actúa lineal mente sobre la señal de entrada. La especificación más sencilla de la distorsión de un sistema es la distorsión armónica total (THD) producida cuando se excita el sistema con un tono de amplitud conocida:

Formula THD (%) = loo potencia de las señales de distorsión Potencia de salida del tono. En el caso de los micrófonos los fabricantes no suelen dar cifras de distorsión, siendo la experiencia o la marca, quienes orientan sobre el grado de linealidad de un micrófono.

Las posibles causas de distorsión son:

Distorsión interna:

Distorsión externa:

- Ruido de viento

Las turbulencias del viento o las inducidas al situar el micrófono como un obstáculo en el flujo del aire, producen variaciones de velocidad, que aparecen como un molesto ruido de baja frecuencia.

Un micrófono puede estar sometido a vibraciones procedentes de la estructura del estudio, o captados por su proximidad a instrumentos muy sonoros (percusión) o recibidos del propio instrumento cuando se utiliza un micrófono miniatura sobre él.
En todos estos casos la vibración moverá el diafragma, produciendo ruidos indeseables. Para evitarlo es corriente utilizar soportes antivibración en los que unos tirantes elásticos amortiguan la vibración que pasa al micrófono. También es conveniente evitar que la carcasa del micrófono toque al instru- mento, realizando la unión a través de un material poroso.
Muchos micrófonos, y en especial los dedicados a actuaciones vocales, llevan la cápsula montada sobre una, o dos, suspensiones antichoque.

Técnica microfónica: Toma de sonido

Una de las técnicas más comunes de uso de micrófonos es la toma de sonido, es decir lá captación microfónica de sonidos musicales, voces o ambientes. Existen diferentes ideas sobre cual es el objetivo de una toma de sonido. Una es buscar la fidelidad, otra es buscar la capacidad de procesar las señales captadas, actuando sobre ellas para dar un carácter personal a la música. La primera idea es seguJda, generalmente, en tomas de música clásica; mientras que la segunda corresponde al método de trabajo en tomas de música moderna. Una tercera idea sugiere que el objetivo de la toma de sonido es el oyente y por tanto habrá que pensar en cómo el oyente recibe el resultado de la toma. Por ejemplo, el oyente de música "enlatada" suele estar fuera del ambiente típico dela toma, ello le hace ser más crítico y detallista, lo que nos obligará a ser más minuciosos con los posibles defectos de la toma de sonido.

 

                                                          

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