Las décadas que siguieron a la introducción del transistor en los años cuarenta han atestiguado un cambio sumamente drástico en la industria electrónica. La miniaturización que ha resultado nos maravilla cuando consideramos sus límites. En la actualidad se encuentran sistemas completos en una oblea miles de veces menor que el más sencillo elemento de las primeras redes. Las ventajas asociadas con los sistemas semiconductores en comparación con las redes con tubos de los años anteriores son, en su mayor parte, obvias: más pequeños y ligeros, no requieren calentamiento ni se producen pérdidas térmicas (lo que sí sucede en los casos de los tubos), una construcción más resistente y no necesitan un periodo de calentamiento.
La miniaturización de los últimos años ha producido sistemas semiconductores tan pequeños que el propósito principal de su encapsulado es proporcionar simplemente algunos medios para el manejo del dispositivo y para asegurar que las conexiones permanezcan fijas a la oblea del semiconductor. Tres factores limitan en apariencia los límites de la miniaturización: la calidad del propio material semiconductor, la técnica de diseño de la red y los límites del equipo de manufactura y procedimiento.
Antes de examinar la construcción y características de un dispositivo real, consideraremos primero un dispositivo ideal, para proporcionar una base comparativa. El diodo ideal es un dispositivo de dos terminales que tienen el símbolo y las características que se muestran en la figura 1.1 a y b, respectivamente.
En forma ideal, un diodo conducirá corriente en la dirección definida por la flecha en el símbolo y actuará como un circuito abierto para cualquier intento de establecer corriente en la dirección opuesta:
Uno de los parámetros importantes para el diodo es la resistencia en el punto o región de operación. Si consideramos la región definida por la dirección de ID y la polaridad de VD en la figura 1.1 a (cuadrante superior derecho de la figura 1.1 b), encontramos que el valor de la resistencia directa RF, de acuerdo a como se define con la ley de Ohm es
El diodo ideal, por consiguiente, es in corto circuito para la región de conducción.
Si consideramos la región del potencial aplicado negativamente (tercer cuadrante) de la figura 1.1b,
donde VR es el voltaje de polarización inverso a través del diodo e IR es la corriente inversa en el diodo.
El diodo ideal, en consecuencia, es un circuito abierto en la región en la que no hay conducción.
En síntesis, se aplican las condiciones que se describen en la figura 1.2.
En general, es relativamente sencillo determinar si un diodo se encuentra en la región de conducción o en la de no-conducción observando tan solo la dirección de la corriente ID establecida por el voltaje aplicado. Para el flujo convencional (opuesto al de los electrones), si la corriente en el diodo tiene la misma dirección que en la flecha del símbolo de dicho elemento, éste opera en la región de conducción. Esto se representa en la figura 1.3 a. Si la corriente resultante tiene la dirección opuesta, como se muestra en la figura 1.3 b, el circuito abierto equivalente es el apropiado.
Como se indico con anterioridad, el propósito principal de esta sección es el de presentar las características de un dispositivo ideal para compararlas con las de las variedades comerciales. En la medida en que avancemos a través de las próximas secciones, tendremos en cuenta las siguientes preguntas:
¿En la resistencia de polarización inversa
suficientemente grande para permitir una aproximación de circuito
abierto?