Koala

Phascolarctos cinereus

El habitat del koala se limita al área, desde el trópico a las regiones templadas, donde crecen los árboles de los que se alimenta. Su alimentación se basa predominantemente en el eucalyptus y, entre ellos, en alguna de sus variedades específicas. Como la hoja de eucalyptus contiene gran cantidad de líquido; el koala generalmente no bebe agua.

Las hojas de eucalyptus contienen fibra y bajas proteínas y otros componentes que pueden hacerlas venenosas para algunos animales. Para poder digerir su dieta el koala tiene numerosas adaptaciones, notablemente un cecal (intestino ciego) proporcionalmente más largo que otros animales, donde la fermentación microbiana tiene lugar.

El koala duerme en las horquetas de los árboles durante la mayor parte del día. Se mueve y alimenta de noche, y el máximo de su actividad se desarrolla luego de la caída del sol. Es un excelente trepador, usando sus garras anteriores de largas uñas e impulsándose con sus patas traseras. Cuando se desplaza sobre terreno, lo hace en cuatro patas.

Son animales, en general, solitarios aunque comparten territorios. Los machos son de mayor tamaño que las hembras y tienen una glándula odorífera que usan durante la época de celo para dejar su rastro.

La época de reproducción es en el verano y las hembras maduras producen una cría, (rara vez mellizos) por año. Al nacer pesa menos de 0.5 g. y permanece en la bolsa de su madre durante siete meses, amamantándose en una de las dos tetillas que poseen las hembras. El destete comienza en los últimos meses de permanencia en la bolsa y comienza una dieta sólida blanda, de hojas, producida por su madre y descargada por el intestino (cecal) de ésta. Se piensa que ésto inocula al joven koala con los microorganismos requeridos para que su propio cecal comience a funcionar. Luego de abandonar la bolsa, su dieta consiste de leche y hojas y crece rápidamente, desplazándose sobre el lomo de su madre. A los 12 meses está totalmente independizado de su madre y a los 18 se va en busca de nuevo territorio, lejos de donde nació. Es ésta la fase de mayor riesgo y donde se mueren muchos de los animales.

Las hembras alcanzan su madurez sexual a los dos años y los machos a los tres a cuatro años. Poco se sabe sobre la longevidad de los animales en estado salvaje, pero en cautiverio han llegado a vivir más de quince años. Aún cuando ya no tienen predadores, como lo eran los dingo, la creciente falta de eucalyptus por culpa de la tala de los mismos y la sobrecarga alimenticia en los árboles de algunas áreas, hace temer por el futuro de esta aborígenes y el especie.

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