El libro de guardia es, en pocas palabras, un registro escrito de nuestra historia como radioaficionados.
La exigencia reglamentaria de que en toda estación de aficionados exista un libro de guardia con un cierto mínimo de información nos permite, llegado el caso, aclarar dudas sobre algún comunicado que hayamos hecho, o bien aclarar quejas sobre interferencias a la TV o equipo de alta fidelidad del vecino. También sirve como prueba si alguien está utilizando nuestras nominales en bandas y horas durante las que no operamos.
El libro de guardia bien llevado también nos sirve como registro y control del envío de tarjetas de confirmación, QSL, que es la cortesía final de todo comunicado, y la recepción de las tarjetas de nuestros corresponsales para localizar a los que no envían sus tarjetas.
Cuando llega un inspector de la secretaria de comunicaciones, lo primero que pedirá ver es el libro de guardia para cerciorarse de los datos anotados y que los equipos corresponden a las anotaciones hechas, y en caso dado, verificar si se hizo o no una cierta comunicación o se operó durante cierto lapso de tiempo.
Lo más interesante del libro de guardia es cuando recibimos la visita de otros aficionados o bien de personas que desean saber qué es un radioaficionado y con quiénes platicamos; en ese momento salen a relucir las tarjetas de confirmación, y podremos mostrar, con el libro de guardia, cuando y bajo que condiciones hicimos el comunicado.
Es necesario emplear letra de molde al hacer las anotaciones en la bitácora para que sea fácil lectura y no necesites un paleógrafo o especialista en jeroglíficos para interpretar las anotaciones. Así como usar la fecha y hora (usar tiempo en 24:00 Hrs.) en tiempo universal coordinado (UTC) sobre todo si trabajas comunicados a gran distancia, DX. Muchas veces las estaciones de DX nos devuelven las tarjetas, en las que anotamos fecha y hora, con la petición de que verifiquemos estos datos según tiempo UTC.
Hay que recordar que en el reglamento de radioaficionados se especifica que será necesario llevar cada inicio de año, en el mes de enero, el libro de guardia a las oficinas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, para que sea revisado y sellado.
Se pueden agregar más según las necesidades de cada radioaficionado, para mejorar el control de su libro de guardia y su estación.