1. Escuchar.
       
      Cuando uno decide hacerse radioaficionado, contempla un amplio panorama de posibilidades en este campo y algunas de sus especialidades nos pueden resultar más atractivas que otras.

      Actualmente existe una gran variedad de modos de comunicación, como pueden ser: la telegrafía, la telefonía en banda lateral, la frecuencia modulada, las frecuencias decamétricas, las altas frecuencias, el rebote lunar, etc.

      Ante esta variada opción, es fundamental que cada principiante se documente e informe lo más posible, haciéndose socio de radioclubs, por medio de revistas, y lo más sencillo, visitar a algún radioaficionado, para que le pueda comentar todo sobre el tema.

      Anteriormente las estaciones se lograban a base de equipos que los mismos radioaficionados construían; debido a la escasez de los mismos, actualmente los radioaficionados que no somos muy experimentales adquirimos los equipos ya construidos por alguna compañía dedicada a la construcción de los mismos, aunque existen radioaficionados jóvenes a los que les gusta la experimentación y construyen sus propios equipos.

      Para comprar un equipo de radioaficionado hay que tomar en cuenta lo siguiente:

      1. La reglamentación del país en cuanto a frecuencias y potencia para obtener la licencia de radioaficionado.
      2. Las posibilidades económicas, para comprar un equipo nuevo o usado.
      3. La posibilidad de obtener la licencia y utilizar algún equipo, ya sea de un amigo o de un radioclub, para así no comprar hasta ver qué es lo que realmente requerimos para nuestra estación.
       
      El ritmo de la vida que llevamos es muy acelerado, y todo lo queremos realizar de la misma forma. La prisa es siempre mala consejera. Son muchos los principiantes que quieren hablar o transmitir, ya sea fonia ó telegrafía.

      Esto es lógico y comprensible, pero da mal resultado. Antes de transmitir en cualquier modo es recomendable escuchar y cuanto más tiempo mejor. En la medida que se escuche se hará uno un buen operador.

      Aprenderá a dejar espacios en blanco en sus transmisiones, a atender a todos cuantos le llamen, a ser amable pero conciso, incluso a decir cosas en forma agradable y breve, a no soltar largas platicas carentes de sentido, a comportarse con eficiencia en una emergencia y utilizar un vocabulario claro y correcto, resultando un colega querido, respetado y apreciado, con quien todos los radioaficionados desearan realizar un comunicado.

      Existen países en los que para otorgar el permiso de radioaficionado, le exigen al aspirante que escuche contactos y los compruebe con tarjetas de QSL, así garantizan que el aspirante a radioaficionado al tener su permiso esté enterado ya de cómo se debe transmitir en las diferentes bandas, qué se debe hacer en casos de emergencia, etc.