3.13 Operación en casos de emergencia.
      A lo largo del tiempo, la Red Nacional de Emergencia ha acumulado suficiente experiencia en emergencia para a priori establecer que no hay dos iguales y las necesidades de comunicación en cada una cambian, dependiendo del perfil particular de la misma. Por ello, gran parte de la eficiencia de la operación de la Red depende del trabajo de evaluación inicial y ajustes subsecuentes que determinan las necesidades de comunicación que permitirán a los cuerpos de socorro y asistencia ser también mas eficientes.

      Hay que recordar que la prioridad de necesidades originadas por un siniestro están perfectamente establecidas para los propósitos de la Red Nacional de Emergencia, en donde la mas alta prioridad se refiere a comunicaciones que permitan rescatar vidas humanas en peligro.

      Para establecer en forma muy general el perfil del siniestro vamos a auxiliarnos de varios puntos que se presentan a continuación; mismos que en un momento dado pueden, y deben, ser modificados para adaptarlos a cualquier tipo de situación, dependiendo de las condiciones y los medios disponibles. Se tiene una situación de emergencia, ¿que hacer?

      • Ver si se puede atender localmente, si la respuesta es SI avisar a las autoridades correspondientes, si la respuesta es NO avisar a la Red Nacional de Emergencia, la que avisará a las autoridades Federales correspondientes.
      • Se conoce la localización, extensión, magnitud y gravedad; si la respuesta es SI proporcionar la información a la Red Nacional de Emergencia, si la respuesta es NO solicitar apoyo a estaciones móviles para obtener la información necesaria. La información deberá ser clara, concisa y precisa del siniestro.
      • Designar operadores de control. Solicitar información de estaciones móviles, o con capacidad de operación sin suministro de la red de energía eléctrica. (para casos en que no existe suministro de energía eléctrica).
      • Establecer redes de comunicación, regionales, nacionales e internacionales según sea la necesidad.
       
      Aun cuando se explica por si mismo, es necesario hacer notar varias cosas.

      Ante todo, se hace la distinción de un siniestro en zona de alta densidad urbana en oposición a un posible desastre en zona rural. La razón es simple. Podemos esperar un mayor numero de víctimas en las zonas de alta densidad urbana y las necesidades de comunicación pueden operarse en una estructura más cercana a los puestos de socorro y asistencia, y posiblemente con la concurrencia de un mayor número de estaciones.

      En la zona rural, el número probable de víctimas será menor pero estas muy probablemente estén más dispersas. Los servicios hospitalarios se encontraran más lejanos y es probable que alguna parte de la zona siniestrada, por razón natural o derivada del mismo siniestro, presente dificultades graves de acceso. Por todo ello es necesario presuponer que se tendrán que habilitar estaciones móviles con abastecimiento autónomo de energía eléctrica y que quizá tengan que operar sin la ayuda de repetidoras, teniendo que desplazarse dentro de la zona del siniestro.

      En el caso de desastre en zona de alta densidad urbana, es importante conocer si el suministro de energía eléctrica y el servicio telefónico no se han suspendido en la zona afectada o en las zonas colindantes. Es muy probable que en estos casos la red de comunicación local pueda auxiliarse de uno o más repetidores.

      En el caso de que los repetidores estén fuera de operación, se recomienda usar como frecuencias primarias las de salida de los repetidores, ya que es de esperarse que un mayor número de estaciones sintonicen estas frecuencias.

      Si el servicio telefónico está suspendido debemos suponer que los hospitales y centros asistenciales se encuentran incomunicados derivándose de ello la prioridad de establecer una estación en cada uno de ellos, pudiendo ser móvil o fija según sea el caso. Los operadores de estas estaciones deberán tener un contacto personal con la persona que este a cargo, y enterarlo del servicio de comunicación que se le puede brindar, para que él pueda hacer el mejor uso posible de ello, como para informar de la capacidad de recepción de heridos que aun tenga.

      Normalmente en el caso de un siniestro que afecta un sector de la población surge una necesidad casi inmediata de establecer redes a nivel regional, nacional e internacional para mensajes de bienestar. Aquí podemos distinguir dos tipos de mensajes. Los que se originan por sobrevivientes del desastre y que desean avisar a sus familiares en algún lugar de su situación, y los familiares y amigos en el extranjero o fuera de la zona de desastre que desean saber como se encuentra un conocido o familiar dentro de la zona de desastre. Estos últimos implican un trabajo adicional. Son en realidad dos mensajes: uno de encuesta de fuera hacia la red y otro de respuesta de la red a su destino. Como todo mensaje, éstos deben controlarse cuidadosamente ya que una vez obtenida la información solicitada, ésta debe retornarse a la estación solicitante. Debemos recordar que el radioaficionado participante no es ni debe convertirse en mensajero ni en socorrista.

      Que su labor de comunicar por radio es muy valiosa y no puede ser sustituido fácilmente, por lo que es recomendable se auxilie de familiares, amigos o vecinos para hacer la labor de mensajería y demás labores necesarias.

      Una operación limpia, precisa y apegada a los objetivos de la Red traerán como resultado una alta eficiencia. La seriedad y honestidad, así como la disciplina, son ingredientes obligatorios para operar este tipo de tráfico. Otra situación importante es la relacionada con los medios masivos de comunicación. En muchas ocasiones estos medios tratan de recabar información de la zona de desastre mediante la ayuda de un radioaficionado.

      Esto genera varios problemas: En primer lugar el radioaficionado no puede ni debe emitir lo que se convertirá en un boletín de prensa o noticia divulgada, y solo deberá hacerlo cuando las autoridades competentes se lo soliciten. Siempre que dé información de este tipo, deberá hacer notar claramente que lo hace a título personal y no en forma oficial.

      La labor de conjunto determinara la eficiencia con la que opere una Red en situaciones de desastre. Pero debemos siempre estar conscientes que esta labor está formada por la labor que aporta individualmente cada una de las estaciones que componen la Red. Es por ello que la responsabilidad y el éxito residen en la labor de cada una de las estaciones participantes.