1. Tarjeta QSL.
       Dentro del pasatiempo de la radioafición una de las reglas que existen es: la confirmación, QSL, es la cortesía final de todo comunicado, QSO.

      Esto nos indica que la radioafición no sólo es el hecho de platicar con los amigos o comunicar lo más lejos posible o con los países más raros y exóticos del mundo para demostrar de lo que es capaz nuestra estación o nosotros como operadores.

      El efectuar un comunicado, ya sea con un radioaficionado del país, o del extranjero implica el compromiso moral de confirmar, por escrito, la comunicación efectuada.

      No nos olvidemos que las QSL, son necesarias, en la mayoría de los casos, para hacerse acreedor a los diplomas ofrecidos por las diferentes asociaciones y clubes de radioaficionados existentes en los diferentes países.

      Si a nosotros nos gusta recibir tarjetas QSL de países con los que hemos comunicado, para tener una prueba escrita o testimonio de la comunicación que hemos hecho, para poderla mostrar con orgullo a otros radioaficionados o a visitantes de nuestra estación, así mismo, los radioaficionados de otros países esperan recibir nuestra tarjeta para poderla mostrar como nosotros.

      No olvidemos que México es el único país en la zona 10 de la UIT; o la zona 6 de la revista CQ, y que como tal nuestro país es necesario para obtener los diplomas otorgados por la IARU (Internacional Amateur Radio Union), y el diploma "All Zones" (WAZ), otorgado por CQ.

      Hay radioaficionados que tratan de salirse de lo común e indican que no envían tarjetas de confirmación hasta no recibir la del corresponsal. Ojalá que cumplieran su promesa, ya que normalmente se olvidan de ella aunque reciban la QSL del corresponsal. Además de lo anterior, ¿qué sucedería si todos actuáramos de la misma manera? Nada más sencillo: nadie recibiría una tarjeta de confirmación y no seria posible obtener los diplomas que deseamos.

      Veamos ahora qué datos debe tener la tarjeta de QSL para que sea valida como confirmación de un comunicado:
       

      1. Distintivo de llamada de la estación que confirma el comunicado.
      2. Nombre completo del operador de la estación.
      3. Domicilio de la estación, incluyendo localidad.
      4. País.
      5. Zona de registro según la UIT y CQ.
      6. Indicación clara y precisa que se confirma un comunicado bilateral.
      7. Distintivo de llamada del corresponsal.
      8. Fecha del comunicado (UTC).
      9. Hora del comunicado (UTC).
      10. Frecuencia o banda en la que se efectuó el comunicado.
      11. Modo de emisión empleado.
      12. Reporte de señal R.S.T.
       
      Opcionalmente se podrían agregar datos de la estación, por ejemplo: el equipo que se utilizó, antena, potencia, etc. En el comunicado. El tamaño más adecuado para la realización de una tarjeta de QSL es de 11 x 16 cm (4 x 6 pulg.), o sea del tamaño de una tarjeta postal.
        
       

      Existen dos formas para el envío de tarjetas QSL

      QSL vía directa:
      Para el envío directo de tarjetas QSL deberemos contar con los directorios internacionales de aficionados, llamados "Call Book", actualizados para así poder obtener el nombre y domicilio completos de nuestro corresponsal o su "QSL manager", ya que muchas estaciones DX únicamente nos indican "estoy en el Call Book" o bien nos dan su dirección y nombre al momento del contacto.

      Si deseamos que nuestro corresponsal nos conteste por la misma vía deberemos incluir, con nuestra tarjeta, un sobre autodirigido y suficiente número de cupones de respuesta para cubrir el porte aéreo desde el país del corresponsal hasta México. Estas tarifas varían de país en país pero puede considerarse que, en promedio 5 cupones de respuesta internacional equivalen a un porte aéreo de primera clase. Un cupón de respuesta internacional es válido para un porte internacional por vía de superficie.

      QSL vía buró:
      Desde su fundación, la LMRE ha contado con el servicio de QSL Bureau.

      Al igual que los QSL Bureaus de casi todo el mundo, el de México es atendido por colegas radioaficionados que no reciben pago alguno por sus servicios. El Bureau es algo más que una sección que se encarga de enviar y recibir tarjetas QSL. Es un medio para determinar la actividad, interés y deseos de superación del radioaficionado como tal.

      Muchos amigos radioaficionados no utilizan el Bureau simplemente por que desconocen cómo trabaja y para qué sirve. En realidad es muy sencillo utilizarlo y esperamos que pronto te conviertas en usuario activo del mismo. Ser usuario activo no sólo significa recibir, sino también enviar tarjetas a través del Bureau, lo cual tiene grandes ventajas para todos como veremos más adelante.

      Algunos colegas que si conocen el funcionamiento del Bureau no lo utilizan por una razón: lentitud y en consecuencia poca eficiencia, pero tal vez no han considerado el hecho de que mientras más usuarios existan más rápido será el servicio, y que para lograrlo necesitamos que ellos lo utilicen contribuyendo así a hacerlo eficiente y rápido. Nada se gana con criticar y desaprobar el trabajo del Bureau. Si en verdad debe mejorarse hay una manera de lograrlo: usarlo.

      Por supuesto, habrá quien prefiera enviar sus tarjetas directamente, ya sea porque le interesa mucho la confirmación por tratarse de un gran DX, o porque siente mayor seguridad de que su tarjeta será recibida por su corresponsal o porque le agrada saber que su tarjeta fue recibida unos cuantos días después de su QSO.

      Sin embargo hay que recordar que no todos los radioaficionados del mundo tienen posibilidades económicas para enviar sus tarjetas por vía directa.

      Muchos de los buenos DX sólo llegan por Bureau y lo mismo sucede para quienes habiendo enviado su tarjeta directamente con sobre autodirigido, cupones de respuesta y quizá algún pequeño regalo, se sorprenden al recibir la ansiada y necesitada QSL de su corresponsal por vía Bureau. Y es que en no pocos países la única forma de intercambiar tarjetas QSL es precisamente por medio del QSL Bureau.

      El QSL Bureau cuenta con dos servicios:

      1. El envío de tarjetas recibidas en el Bureau provenientes de otros países a los radioaficionados de México.
      2. El envío de tarjetas a los correspondientes Bureaus del mundo provenientes de los radioaficionados de México.
       
      El QSL Bureau de la LMRE, recibe diariamente tarjetas (enviadas individualmente) y paquetes de tarjetas (enviadas colectivamente por otros Bureaus) para su distribución final a cada radioaficionado mexicano. En el Bureau seleccionan en primer lugar las tarjetas por zonas (XE1, XE2, XE3, XF), y a continuación las separan por letra inicial del sufijo del indicativo; y finalmente son separadas por indicativo completo.

      Como puede apreciarse es un trabajo que no puede simplificarse. Hecho lo anterior checan cada uno de los casilleros en que han separado las tarjetas y cuentan cuantas le corresponden a cada colega. Si alguno tiene un mínimo de 5 tarjetas inmediatamente son separadas y enviadas a su propietario.

      Es lógico suponer que si cada uno de nosotros pedimos a nuestro corresponsal durante cada QSO que nos envíe su tarjeta a través del Bureau, lograremos un incremento a la recepción, y como resultado, que rápidamente se reúnan las 5 tarjetas que como mínimo envían a cada colega. En esta forma no recibiría 5 ó 10 tarjetas cada 2 ó 3 meses, sino una cantidad proporcional a su actividad en radio y con una frecuencia que podría llegar a ser semanal.

      Todos sabemos que el envío de tarjetas por vía directa es cada vez más caro. Debido al incremento cada vez mayor en las tarifas postales aéreas. A menos que estemos en uno de los casos que mencioné anteriormente, la solución para poder contestar y solicitar todas las tarjetas de nuestros comunicados es utilizar el QSL Bureau.

      Para esto último el Bureau solicita una cooperación de 1 peso por cada tarjeta a enviarse por el mismo. No importa a qué país del mundo esté dirigida. Esta cooperación, puede hacerse por medio de cheque o giro postal a nombre de la LMRE, el cual debe ir adjunto a las tarjetas que deseen enviarse.

      En el Bureau, reúnen y clasifican por países, las tarjetas que reciben de los colegas mexicanos. Cuando cada país tiene un mínimo de 20 tarjetas (en ocasiones sólo 5), las envían al correspondiente QSL Bureau del país en cuestión. Como muchos han de suponer, hay países para los cuales el envío es muy frecuente. Todo está en relación directa con el número de tarjetas a enviar. La única limitación que tienen es que en algunos países no existe el QSL Bureau, y en tal caso es imposible enviar la tarjeta a través de la LMRE. Afortunadamente el 95% de los países con los que más frecuentemente comunicamos cuentan con este servicio. Así este problema no es tan grande como algunos piensan.

      Al enviar las tarjetas al Bureau de la LMRE, solicitan lo siguiente:

      1. Que estén ordenadas alfabéticamente por el distintivo del país destinatario.
      2. Que no excedan físicamente el tamaño de una tarjeta postal.
      3. Que tengan el indicativo del corresponsal legible.